Club de Conciencia
sábado, 25 de octubre de 2014
Celebrada la primera ceremonia ritual de te al estilo de Taiwan, por Rebeca Yu
Día 24 de Octubre de 2014 a las dos de la tarde, Rebeca Yu, y el monje Maestro de Zen que la acompaña en sus viajes, ya estaban preparando la sala.
La ceremonia empezaba a las cinco, pero sin prisa y sin pausa, todo estuvo preparado para cuando llegaron los primeros invitados. En Taiwan, se dice "vamos a tomar el te" cuando se quiere invitar a alguien a casa o se necesita la visita de alguien para hablar o compartir una charla.
Michel Truyol, anfitrión de los monjes en Mallorca, los acompaña y presenta en su estancia en Palma, así como ellos lo acogieron en su monasterio en su momento, siendo el primer extranjero en ser admitido allí.
El agua para el Te, ha sido recogida de un manantial natural situado entre el Gorg Blau y el pantano de Cuber, es una agua extremadamente pura.

Vemos detalles de la mesa, también se comenta que son tantos los utensilios y recursos que manejan, que no suele haber dos ceremonias iguales, porque se guían o inspiran del ambiente, del lugar, de las vibraciones...
En un inicio se nos presenta, vemos imágenes de su templo, como cultivan su te, que significa la cultura del te y como forma parte de su vida social y espiritual.
Se nos enseña un mudra que realizamos con las manos, el Maestro Zen usando un cuenco tibetano y sus oraciones, realiza una invocación para limpiar la sala, la mesa y los asistentes, y rompemos el mudra por encima de la cabeza, que es como se desactiva.
Rebeca Yu se prepara para realizar la ceremonia.
Lo primero que realizamos es una limpieza interior con la cata de la propia agua que usarán para la infusión, para seguidamente ir probando y opinando sobre los distintos tes que fueron amenizados con frutas y bayas desecadas que resaltaban maravillosamente el gusto de los tes.
Todo el material y consumibles excepto el agua, es directamente traído desde Taiwan para las ceremonias de te.
Durante la ceremonia se realizan preguntas que son contestadas por Rebeca.
En un momento determinado se tocan instrumentos musicales, realizados en el monasterio, y también en otro momento, el monje recito cantando un cuento muy antiguo asiático con el que se relata una historia llena de amor y disputas entre abuelos y nieto. Por eso no hay dos ceremonias iguales, porque depende del estado que tenemos todos.
Y la reunión fue llena de armonía y paz, quedando todos relajados después de una dura semana de trabajo y estrés, es de agradecer la sensación de paz que nos dejo la ceremonia.
El manejo del tiempo es la sensación que mas te impacta, porque según Rebeca, hemos perdido no solo el contacto con la madre Naturaleza, sino que la gestión del tiempo es muy diferente actualmente, porque no disfrutamos del placer del reposo y de saborear la vida simplemente. Esto se consigue mantener en las ceremonias de te rituales, que mantienen intactos los momentos de reflexión, introspección y admiración por la propia creación, sus sabores simples y puros. Incluso la sencillez y humildad del agua se venera al inicio y al final del ritual, como homenaje a la pureza y el origen de todo.
Cerca de las siete y media terminamos, volviendo a la vida cotidiana otra vez, pero con la conciencia de saber que es posible crear un oasis de paz en un momento determinado y solo hace falta rodearte de amigos y desear un cambio de realidad, puede que tan inocente, como compartir agua con destilados de hierbas, pero las opciones a la realidad no tiene que ser siempre extremas, la paz es el camino adecuado para cambiar el mundo.
Y como que se quedaron sin plazas algunos amigos, este martes 28-10-14, a las cinco de la tarde, repetimos la ceremonia, que bien seguro será diferente, porque recalcaron que a diferencia de la ceremonia Japonesa que es muy bella y compleja, es rígida y muy similar siempre. En cambio ellos disponen de muchos recursos e instrumentos en su tradición, heredada en gran parte por los principales maestros y sabios chinos que huían de la dictadura que se establecía en el continente, y llegaron a la isla de Formosa, que después se convirtió en el actual Taiwan.
Gracias a todos los asistentes, a Michel Truyol por haber tenido la idea de invitar a Rebeca Yu y al maestro Zen de nombre impronunciable para mi, ambos entrañables.
Hasta el martes, buscad el hueco para vivir momentos diferentes.
un abrazo
josep grau
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